45 ANIVERSARIO DEL DÍA DE LA TIERRA PALESTINA

NOTA: Parisa Rezai, Experta en Relaciones Internacionales – Teherán, Irán

Las formas de resistencia de Palestina ante la ocupación israelí

Este martes, 30 de marzo, se conmemora el Día de la Tierra Palestina, dicha conmemoración es una actividad de suma importancia para el pueblo palestino. Se trata de la fecha en la cual se rinde homenaje a la tradición y al arraigo que representa la tierra palestina, como símbolo imperecedero de una cultura milenaria.

El 30 de marzo, se convirtió en un día histórico, que tuvo lugar en 1976, y fue el día que los palestinos resistieron como colectivo a la ocupación sionista, reclamando su tierra y el derecho a la autodeterminación.

En Palestina, el brutal apartheid colonial israelí, ayudado por las políticas imperialistas de los Estados Unidos de América, sigue desplegando el ejército contra el pueblo palestino mientras impone un bloqueo a la Franja de Gaza, creando una crisis humanitaria sin precedentes, agravada por las actuales crisis pandémicas mundiales. También el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), es calificando de antisemita, y vemos el acoso, vigilancia y persecución de sus activistas.

El Día de la Tierra Palestina

El 30 de marzo de 1976, el gobierno israelí anunció que confiscarían tierras árabes en la parte superior de Galilea, en el norte del país, para construir asentamientos judíos y decidió confiscar 2.100 hectáreas de las tierras de dos aldeas del territorio vecino.

Este proyecto fue rechazado con huelgas y manifestaciones en contra del plan de Tel Aviv y en defensa del espacio. Los palestinos en Israel, que representan alrededor del 20 por ciento de la población total, protestaron contra esta decisión con una huelga general en todas las ciudades árabes y convocó una huelga general contra el robo sistemático de tierras por parte de Israel.

La protesta fue reprimida de forma brutal por la entidad sionista y el Ejército sionista asesinó a siete jóvenes palestinos que se manifestaban para detener la confiscación de 2.100 hectáreas de tierras palestinas por Israel con el fin de construir colonias para judíos y un campo de entrenamiento militar. Las movilizaciones se extendieron por otras aldeas y los palestinos y palestinas originarios de Cisjordania y la Franja de Gaza en la diáspora, se solidarizaron con sus connacionales. 

A partir de entonces anualmente se celebra este día que llaman “Día de la Tierra Palestina” y que se ha convertido en un símbolo de reivindicación de los derechos legítimos del pueblo palestino. Esta efeméride se conmemora de manera tradicional con marchas y manifestaciones en ciudades árabes dentro de Israel, en los territorios palestinos ocupados y entre los palestinos de la diáspora cada 30 de Marzo se conmemora la lucha del pueblo palestino plantando un olivo en señal de reivindicación de los derechos legítimos de ese pueblo sobre la Tierra Palestina y el derecho al retorno.

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Se continúa El proceso de colonización en la Tierra Palestina

El proceso de colonización y limpieza étnica de la Tierra Palestina no ha cesado desde entonces, 37 años después, Israel ha expandido sus colonias ilegales a todos los territorios palestinos ocupados, utilizando para ello todo tipo de infraestructuras militares y civiles, como el horrendo Muro del Apartheid, las colonias ilegales y las leyes racistas. Ha privado de acceso a sus tierras y obligado a abandonar sus casas a decenas de miles de familias palestinas, incluyendo en Jerusalén Este. Día a día, el Estado de Israel roba tierras, expulsa de ellas a sus legítimos habitantes, construye asentamientos y transfiere allí a colonos sionistas extranjeros recolectados de todos los rincones del mundo. Estas prácticas contravienen la legislación internacional y los Derechos Humanos y han sido condenadas por Naciones Unidas y por la gran mayoría de gobiernos del mundo, incluidos los de la Unión Europea y Estados Unidos.

En Israel, los palestinos y palestinas con ciudadanía israelíes son discriminados. No han podido retornar a sus pueblos y muchos de ellos aún viven en pueblos no reconocidos sin servicios públicos de ningún tipo. Las familias beduinas son hostigadas y desplazadas a la fuerza. Todas estas prácticas contravienen la legislación internacional y los Derechos Humanos y han sido condenadas por Naciones Unidas.

Sin embargo, estas condenas no han sido acompañadas por sanciones efectivas, por lo que Israel continúa la colonización sin sufrir por ello ninguna consecuencia. Ya son más de medio millón los colonos que viven en los asentamientos ilegales, (TODOS los asentamientos son ILEGALES, según la legislación internacional) y el número de hectáreas robadas supera los 800.000. El robo de tierras sigue en forma acelerada y continúan las acciones de limpieza étnica de la población histórica palestina.

Las personas palestinas con ciudadanía israelí –aquellas que viven en el Estado de Israel- siguen siendo discriminadas. Hay localidades ancestrales palestinas que no son reconocidas y por ello carecen de presupuesto y otras que reciben transferencias menores a las que les corresponderían por su peso poblacional. Además, el Estado de Israel practica con estas personas una discriminación educativa y laboral que conduce a su marginalización.

Jerusalén simboliza toda la crueldad de la ocupación, el Estado de Israel no sólo se niega a retirarse, tal y como exige la resolución 242 de Naciones Unidas, sino que expulsando a los palestinos y palestinas de los barrios en los que habitan desde hace siglos como Silwan o Sheik Jarrah y destruyendo sus casas o entregándoselas a colonos. De hecho, más del 85% de Jerusalén Oriental está ya colonizada.

Además, desde el año 2018, la situación, se ha agravado más, al aprobar Israel la ley de “Estado-Nación judío” que aniquila, prácticamente, los derechos sociales y políticos del pueblo palestino. Esta ley, entre otras cosas, fija como único idioma oficial el hebreo excluyendo así al árabe, que es el idioma del pueblo palestino, lo que se traduce en toda una declaración de intenciones contra los derechos de palestinos y palestinas. La ley, también, perpetúa el robo de tierras y los asentamientos ilegales por parte del sionismo. Tras la promulgación de la ley de “Estado-Nación judío” y en protesta por el bloqueo criminal en el que Israel tiene sumida a Gaza desde hace años, el 30 de marzo de 2018 y coincidiendo con el Día de la Tierra Palestina, el pueblo palestino convocó la protesta “La Gran Marcha del Retorno” que desde entonces se ha convertido en habitual cada viernes y que es reprimida a fuego por parte del Ejército sionista. Desde esa fecha, hasta finales de diciembre de 2019, los francotiradores del ejército sionista han asesinado a más de 300 manifestantes y herido a más de 29.000.

Israel, día tras día, bajo el amparo de Estados Unidos y la pasividad del resto de la comunidad internacional, vulnera el derecho internacional, las resoluciones de la ONU y de la Unión Europea, hecho que quedó claro con la presentación en Enero del 2020, en Washington, del llamado “Acuerdo del Siglo”. Un Acuerdo cocinado entre Estados Unidos e Israel, de espaldas al pueblo palestino y que entre otras barbaridades da vía libre a la anexión de las colonias judías en Cisjordania y del estratégico Valle del Jordán.

Por eso, Debemos RECORDAR que, aunque no sea noticia en los medios de comunicación, la colonización de Palestina, las demoliciones de casas e infraestructuras, la usurpación de tierras y el robo de recursos palestinos, no han cesado ni disminuido desde el inicio de las supuestas negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos, que han demostrado tener un impacto nulo en las políticas de ocupación y Apartheid israelíes. De la misma manera, Israel sigue cometiendo violaciones de derechos humanos contra el pueblo palestino: asesinatos, detenciones arbitrarias, torturas y un largo etcétera.

La resistencia del pueblo palestino continúa hasta la victoria

Ha pasado el tiempo e Israel sigue sumiendo a los palestinos y palestinas en un horror diario de muerte y persecución, de intento de quebrar la identidad de un pueblo que resistirá pese a todo. 45 años después de aquel primer “Día de la Tierra Palestina”, los palestinos y palestinas siguen luchando por su libertad y su reconocimiento como Estado.

La tierra palestina (lo sabe cualquiera que haya pasado por allí) es dignidad, y la dignidad de los palestinos y las palestinas hace más grande, si cabe, la vergüenza de la inacción de los gobiernos que se llenan la boca con la defensa de los Derechos Humanos, que hacen comunicados condenando las agresiones de Israel, pero siguen consintiéndolas. Esa dignidad del pueblo palestino es contagiosa y se convierte en solidaridad, y por eso no están solos ni les vamos a dejar solos. Esa dignidad y esa fuerza para defender su tierra es la que queremos recordar, celebrar y agradecer el 30 de marzo, Día de la Tierra palestina. Por lo tanto, nuestra solidaridad con el pueblo palestino en el Día de la Tierra se centra en estos puntos:

– Solidaridad con el pueblo palestino en defensa de su tierra.

– Todos los asentamientos son ilegales.

– Levantar el asedio a la Franja de Gaza.

– El pueblo palestino tiene derecho a la soberanía sobre su tierra.

– Libertad y seguridad de los prisioneros palestinos en las cárceles de la ocupación.

– Fortalecer el movimiento de boicot a Israel como Estado ocupante y promotor del apartheid.

Foto: circuloeuromediterraneo

Los articulos del diario La Humanidad son expresamente responsabilidad del o los periodistas que los escriben

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